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JAZZ, MÚSICA NEGRA Y CULTURA DE MASAS Guía de escucha

Varios artistas: Untinted.


BLUE NOTE. EMI


Música culta, música popular. Esta selección ‘despintada’, Untinted, está escogida para ilustrar una ficción estilística que aglutina sofisticación sonora y calidad a través de una perspectiva certera sobre músicas que parecen de transición, de puente, hacia algo más ambicioso y masivo que llegará en los setenta con el soul y el funk o incluso hasta la visión retro de la lounge music. De virtud integradora y expansiva, este disco tiene ejemplos del prestigio y popularidad en el jazz de Horace Silver, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Andrew Hill, Bobby Hutcherson, Donald Byrd o los menos conocidos de Gene Harris, Reuben Wilson y Bobbi Humphrey. Untinted es una radiografía virtual (capricho exquisito en su enunciado) extraída del excelente catálogo Blue Note, que intenta aglutinar antecedentes en un enfoque estético impreciso pero elegante, popular y muy influyente aún. Su generosa duración sólo adolece de un contenido informativo mínimo sobre temporalidad, obra y autor.


Horace Silver: Horace Silver trio.


BLUE NOTE. EMI


Los primeros pasos para Blue Note. Silver llega a Nueva York en 1951. Inmediatamente es descubierto por Stan Getz, al tiempo que conoce a Art Blakey. Llegó a tocar en dos ocasiones con Charlie Parker antes de contactar con Lou Donaldson y abrírsele las puertas de Blue Note dos años después, fecha de grabación de este inusual (para Silver) título a trío (añadiendo el latin tingue en las congas de Sabu). El piano despliega sus inagotables ideas melódicas y discurre imaginativo y nítido en su fraseo, liderando el ritmo swingueante y mestizo. El jazz conquista nuevas metas expresivas en los años 50. Son los primeros pasos de un músico que practica sobre todo el formato de quinteto y que abrió nuevas vías desde el hard bop hacia el funky. Música construida sobre la tradición del blues, de espaldas al bop y al lado del cool.


Isaac Hayes: At Wattstax.


STAX RECORDS-FANTASY


Tuve un sueño, el Woodstock negro. 1972, en Los Angeles tiene lugar un evento simbólico para la población afroamericana que da réplica al célebre festival de Woodstock. Patrocinado por el sello Stax Records -afincado en Memphis- en el Wattstax se dieron cita iconos populares de la cultura negra, artistas como Rufus Thomas y líderes religiosos como Jessy Jackson. Isaac Hayes hizo las veces de predicador, de músico (teclados, saxo) y de cantante de voz recia en la mejor tradición de un soul-blues que se acerca a la sicodelia. Mensajes reivindicativos, seducción de terciopelo negro, potencia de grupo y entrega total en el escenario. Himnos de la época como Never say goodbye, Part time love, temas de Shaft y el espléndido meddley Ain`t no sunshine/lonely avenue llenan este documento intenso y auténtico del hermano americano (coetáneo y predicador de identidades afro como él) de Fela Kuti.


Varios: Superfly soul.


UNION SQUARE MUSIC-2CD


Banda sonora del blaxploitation. No se nos ocurre mejor complemento estético y cronológico a la reseña de Isaas Hayes que este generoso doble disco de la primera sicodelia en el soul (entre el 69 y el 75 pero centrado en los años 71 y 72). Si el corte número uno del primer cedé pondrá los dientes largos a todos los amantes de ese swing negro setentero que es el funk, con Bobby Womack y Across the 110th street, esperen a encontrarse con clásicos de Curtis Mayfield, Maceo Parker (ausencia, la de James Brown), Sound Experience, Ike & Tina Turner y nombres menos conocidos pero muy golosos (Gil Sott, Joe Thomas, Richard “Groove” Holmes, Reuben Wilson, Rasputin Stash...). Hay joyas originales y la huella seminal de la música disco y del acid jazz. Valiosa e ilustrativa compilación.


Varios artistas: Afrodisia vol 3.


FANTASY


Más lupa sobre el soul jazz. Esta selección no tiene la misma intención que la reseña anterior. En esta tercera entrega de la serie (producción madrileña) los principios se mantienen en un criterio absolutamente personal (como el que nos ocupa en esta guía) y en la búsqueda de un hilo conductor (ficticio) que rescate y describa una época más amplia, entre los sesenta y los setenta. Músicos de procedencia estilística muy dispar (como Jack Mc Duff, Chet Baker, Dom Um Româo o Ella Fitzgerald) parecen coincidir, para quienes firman esta recopilación, en algún punto cercano al soul jazz (una faceta desconocida aunque nada desdeñable en Prestige la de Johnny Griffin y su orquesta, destacable la versión de Light my fire de Ivan Boogaloo Jones) y la fusión de jazz-funk con tintes latinos (el Latin Jazz Quintet del congero Juana Amalbert). El espíritu negro queda abierto a la música disco y la bossa nova. Encaminado hacia la comercialidad retro, este producto de colenccionista manifiesta culto por el vinilo y los anuncios publicitarios..


Varios artistas: Groovadelia. 21st Century Spanish Groove vol.1


VAMPISOUL RECORDS- 2CD.


Música de los setenta aquí y ahora. Esta selección del panorama jazz funk patrio ha sido posible gracias a los esfuerzos compartidos entre la ya veterana revista Enlace funk (fundada en 1996), la proyección en pista y nombre que aporta el famoso local granadino Afrodisia y la edición del material elegido por tres expertos que asume el sello Vampisoul. Ejemplar trabajo colectivo que aúna la labor divulgativa, la cultura de clubes y el producto en formato disco, Groovadelia reúne la creación de 20 bandas españolas de distintas generaciones que abarcan en gran medida el amplio espectro estético que recoge el término groove (R&B, funky, soul, sicodelia, acid jazz...). La variedad de formatos (del Asstrío a la banda The Sir Aligator`s company) y la procedencia geográfica (de Asturias a Granada) queda uniformada por el inglés en títulos y en voces. Entre los grupos caben destacar el más que convincente AssTrío (excelente su trabajo As soon as posible) y el grupo emblemático de dicha ciudad, Funkdacion. Formaciones ya conocidas como Mojo Project forman parte de un abanico tan rico como queda patente cuando en sólo 4 pistas pasamos de Sir Aligator´s citando en Think a la Dirty Dozen de Nueva Orleáns, a The Cherry Boppers iniciando Potato Sumpy con solo de flauta que recuerda a St. Germain, de Los Fulanos en el clásico Soul drummer por latin, a Celofunk haciendo uso de un teclado que nos remite a las bandas sonoras de la Blaxploitation y a Stevie Wonder.


Al Green. I can`t stop.


BLUE NOTE / EMI


La voz del soul jazz de Memphis. Al Green es una leyenda del sonido de Memphis, ese que se construye a comienzos de los setenta sobre el blues sureño, el gospel y el R&B por medio de órgano y coros extendidos, como en el los espirituales, en respuesta a la oración abierta por el maestro de ceremonias. Green es un cantante de registro medio en una voz pulida con un cierto desgaste en las terminaciones que le da credibilidad y no le impide elevarla hasta el éxtasis en agudos. Para la producción y arreglos cuenta con Willie Mitchel, su trabajo frente a los arreglos de metales es encomiable: no hay saturación ni complacencia. I can`t stop es un trabajo vitalista y fresco, con momentos para dulzonas baladas-soul, que evita los clichés de los ritmos programados en las producciones actuales, salvaguardando la herencia del R&B y recuperando un momento histórico en la música negra.


Melvin Sparks. What you hear is...


SAVANT


La combinación perfecta. Sin paliativos, esta entrega del guitarrista Melvin Sparks es un hervidero de sonidos y esencias del mejor blues, en un modelo instrumental que se enriquece con el valor de las improvisaciones y los arreglos de metales y de la intensidad del registro en directo. Si sobresaliente es el quehacer del titular, no menos importantes son las participaciones del conjunto. Rozando el concepto del R&B y el funky sensual de James Brown, el disfrute se hace inmediato en los sonidos contagiosos y en la compenetración de géneros y músicos. Además, no carece de elementos que actualizan una música convincente, equilibrada de forma meritoria en la herencia del jazz, el blues y el hermanamiento de Hammond B3 y guitarra. Un trabajo que no debe pasar desapercibido en su estilo.



Nicholas Payton. Sonic Trance.


SONY


La última visión de Miles Davis. Haciendo memoria actualizada, el músico y trompetista de Nueva Orleáns rescata Bitches Brew, On the Corner y Doo bop, que fue la última grabación de Miles Davis. Tres décadas separan los primeros pasos de un género con decorado electrónico, pero nacido dentro de la música negra, y este trabajo experimental de un músico nacido y situado por algunos críticos (¿contradicción?) en el neoconservadurismo que representa Wynton Marsalis. Apadrinado por aquél en sus comienzos en dicha ciudad sureña, Nicholas Payton construye un paisaje electrificado davisiano, de facciones acústicas caprichosas y mutantes, con bases programadas y pianos esquivos, trompetas angulosas que rozan la sicodelia y otros tratamientos erráticos del sonido (ecualización y presencia). Payton llega a Jon Hassell desde Miles Davis en un laboratorio que “confunde” fuentes digitales y analógicas y crea texturas magmáticas a ritmo de hip hop y funk turbulento.


Dave Douglas. Freak In


Bluebird/BMG


Nuevo santuario davisiano. Sanctuary era uno de los temas que contenían ese monumento a la modernidad que es Bitches Brew (teclados en ambientes vaporosos, contrastes punzantes e intensidades crecientes). DaveDouglas dio este nombre a un disco doble en directo inscrito dentro de un esquema experimental de improvisación


electroacústica. Aquí entrega un trabajo con una plantilla amplia que hace acopio de tecnología, instrumentos exóticos y enfoques renovados del jazz-funk. Muestras afiladas o discursivas se cruzan el entramado rítmico de tablas; velos digitales se apoyan en volubles espacios atmosféricos dentro de un nervio pulsante. Douglas, otro trompetista, encuentra a MilesDavis en su propio contexto.


Bedrock 3 Uri Caine, Tim


Lefebvre, Zach Danzinger Winter & Winter


Filtros energéticos. Más eléctrico que en directo (en un enfoque de club cercano a las


jam bands) la potencia en disco del proyecto Bedrock se muestra tan convincente y segura en las autopistas eléctricas y polirrítmicas del drum’n’bass como en la ambientación psicodélica y el groove contagioso que asimila otras referencias estilísticas. Vigoroso y de pulsión enérgica como en trío acústico (Blue Wail), dentro de un modelo más plural, esta formación hace compatible las perspectivas más lejanas e inmediatas de un género popular mixto entre dance(funk) y experimentación. Lección de piano eléctrico que le debe la flexibilidad del fraseo a Hancock y el clima de pista a Square Pusher. Podría ser una lectura más sobre un ritmo de moda, si no fuera porque Uri Caine domina el arte de la fuga tanto como el mundo contemporáneo.


Steve Coleman Five Elements. Resistence is Futile


LABEL BLEU-2 CD


La filosofía del ritmo. Con Lucidarium tras él, este doble en directo significó el debut para el sello francés Label Bleu del polémico saxofonista que ha introducido el funk y el hip hop como nadie en los noventa desde su agrupación M-Base. Hizo bien en volver a registrar en concierto a su grupo favorito tras aquel Curves of life (del memorable triple disco en el Hot Brass de París). Five elements es su proyecto más maduro y fecundo, de ahí que todo directo en su compañía supere la media especulativa de los otros encuentros. Entre ancestros y constelaciones, Coleman suele caer en la grandilocuencia


del visionario, del chamán charlatán. Nos interesa el modo en que estructura las voces de su cultura negra (la urbana y la africana), en cómo distribuye los focos de tensión del conjunto y en cómo éstos se acumulan y extienden rítmicamente. En la manera que tiene de trascender el vasto lenguaje del ritmo para elevarlo a la armonía.


Por Jesús Gonzalo


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Edita: Islamorada ediciones
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